El camino a nuestro primer embarazo (con el método ROPA)

Cristina y Rosa estrenando embarazo.

Cristina y Rosa estrenando embarazo.

Todo embarazo in vitro empieza con números, muchos números. No solo en el presupuesto, sino también en el consentimiento informado que la pareja tiene que firmar. En un primer momento, estos números pueden asustar:

  • La tasa de éxito para los embarazos por transferencia (como el ROPA) es de un 37,7%.
  • La tasa de embarazos múltiples es de 23,7% con embriones frescos (no congelados).
  • La incidencia de un aborto natural en las primeras semanas es de un 18,1% para embriones frescos (una tasa parecidas a la de los embarazos naturales).

Y aquí estábamos sentadas nosotras, con ganas de tener gemelos. Nuestra probabilidad rondaría alrededor de los 10%, menos si incluimos la incidencia de un aborto natural durante el primer embarazo.

Las características personales

Las estadísticas esconden muchos extremos, así que supongo que en la realidad nuestras probabilidades eran más altas. A diferencia de muchas mujeres que acuden a la reproducción asistida, en nuestro caso no había ningún impedimento físico. Estamos en perfecta edad fértil y no había ningún factor de riesgo o de impedimento como puede ser la edad, la tensión alta, diabetes o enfermedades de los órganos reproductivos.

Mi pareja, la dondante de los óvulos tiene 30 años con lo que sus óvulos están en excelente estado. Yo, la receptora con 33 años, desde hace años llevo una vida muy sana, así que tampoco tengo hipertensión, diabetes u otros factores de riesgo. Ni siquiera fumamos o bebemos alcohol regularmente (imagino que seremos unas madres bastante aburridas). Únicamente nos faltaba el esperma de un donante anónimo para formar una familia.

El proceso: cuidado con el cálculo de la fecha

Cuando llegamos a BcnIVF en abril le dijimos al médico que queríamos embarazarnos en mayo para que los niños nazcan en febrero. Habíamos hecho el cálculo manual: 9 meses después de Mayo llega Febrero. Lo que no sabíamos en este entonces es que la fecha de parto se calcula a partir de la última regla que son dos semanas ANTES de la fecundación. Es un detalle importante que debes tomar en cuenta si quieres manipular la fecha de nacimiento de tus hijos.

Nosotros empezamos con el tratamiento a inicios de abril. El 2 de mayo se hizo la punción para extraer los óvulos. El 3 de mayo fueron fecundados y el 7 de mayo se hizo la transferencia. Eso significa que efectivamente a partir del 7 de mayo estoy embarazada. Sin embargo, la fecha de la última regla fue el 20 de abril que es la fecha a partir del cuál se cuentan las semanas. El resultado: los niños nacerán a finales de enero (o antes, considerando que son gemelos). Para la próxima ya sabemos: los acuarios hay que fecundarlos a finales de mayo, no al inicio.

Los medicamentos

Ojalá tengas una farmacia cerca de tu casa, porque pronto conocerás a todas las dependientas de nombre. Todo empieza con la pastilla anticonceptiva para sincronizar el ciclo de la donante y la receptora. Una vez que a ambas les llega la regla, la donante empezará la estimulación ovárica. En otras palabras: tendrás que pincharte un medicamento específico durante 7-12 días cada noche para conseguir que maduren varios óvulos en vez del uno (que sería lo normal). Mientras tanto, la receptora pasa de un anticonceptivo al día a tomarse 4 pastillas de Meriestra (un medicamento para la menopausia) para preparar el útero para los embriones. Curiosamente este medicamento solo está disponible en cajas de 28 pastillas. Como te tomarás 4 (y más adelante 5) por día en vez de la dosis habitual de una, irás vaciando la despensa de tu farmacia cada dos por tres.

Dos día antes de la punción (la extracción de los óvulos), a la donante le toca otro pinchazo, esta vez en un horario exacto que varía en función del horario de la extracción que se hará dos días más tarde. Esta intervención quirúrgica se suele hacer por las mañanas, ya que se hace en ayunas y tarda apenas 15 minutos. Sin embargo, como se hace con anestesia completa, el resto del día toca descanso.

Ahora los óvulos se fecundarán y se quedarán unos días bajo observación. La donante ya puede volver a su vida normal, mientras la receptora ahora empieza convertirse en la pesadilla de la farmacia más próxima. La Meriestra aumenta a cinco pastillas por día (dos por la mañana, una al medio día, dos por la noche) y además hay que tomar dos comprimidos de Utrogestan via vaginal cada 8 horas. En combinación con el ácido fólico (obligatorio) y los complementos de hierro (si hace falta), fácilmente te tomarás entre 13 y 15 pastillas cada día durante las próximas 12-14 semanas!

Embaracémonos

Entre la extracción de los óvulos y la transferencia pasan aproximadamente cinco días. La transferencia es como una visita al ginecólogo cualquiera, con la diferencia que con una aguja enorme se implantan los embriones en tu útero. No te preocupes, no sentirás nada. Y así de repente… estáis embarazadas. Durante unos días se desaconseja correr o ir en caballo (nada de impacto para que no se caigan los embriones), pero aparte de esto podrás hacer vida normal.

Aunque, para confirmar que ha funcionado el proceso todavía tendrás que esperar otras dos semanas. Entonces se hará el test de embarazo final y una ecografía para saber sí y cuántos de los embriones han decidido hacer de tu útero su casa. Los embriones que sobraron mientras tanto están congelados por si los necesitas en otro momento. La alternativa sería donarlas a otras parejas que necesitan de esta donación para tener hijos.

El mito del “siempre te ponen tres”

Antes de empezar con el proceso de la in vitro habíamos escuchado en muchos lugares que hay tantos embarazos múltiples porque siempre se ponen dos o tres embriones. Eso es una leyenda urbana. Por ley, los centros reproductivos no pueden transferir más de 3 embriones, sin embargo esto solo se hace en casos en los que se sabe que no todos los embriones sobrevivirán, para así aumentar la posibilidad del embarazo de la mujer. O sea, si hay problemas de fertilidad, sí que ponen más que un embrión.

Sin embargo, si eres una mujer sana (y si te acoges al método ROPA, es muy probable que tu problema no sea físico), entonces te pondrán un único embrión a no ser que pidáis expresamente que os pongan dos, como lo hicimos nosotros. Nunca me hubieran puesto tres, por estar completamente sana. El riesgo de que acabe en un embarazo de trillizos sería demasiado alto.

Nosotras queríamos gemelos, y gracias al Dr. Zamora y a las chicas de LesMaternity ahora los gemelos están en camino. El acompañamiento fue muy agradable y se nota que el centro tiene mucha experiencia con parejas de mujeres, y tampoco se asustan por el deseo de un embarazo gemelar, como nos había pasado en otro centro.

Cristina y Rosa


Acerca del método ROPA

Este sistema es una opción óptima para la maternidad en las parejas de lesbianas, pues ambas madres participan biológicamente en el embarazo. ROPA significa “Recepción de Óvulos de la Pareja” y también es conocido como “doble maternidad”. Se basa en fecundar los óvulos de una de las madres y transferir el embrión al útero de la otra madre, donde se gestará el embarazo.

La base técnica es una fertilización in vitro (FIV): se extraen los óvulos de la mujer y después se incuban en el laboratorio con esperma de donante o bien se inyecta un espermatozoide directamente dentro del óvulo. Cuando se observa el adecuado crecimiento del embrión, éste se implanta en el útero. La diferencia con la FIV habitual es que no es la misma mujer quien recibe el embrión, sino su pareja.

Para aplicar el método ROPA es necesario estimular hormonalmente a ambas mujeres, a una para obtener los óvulos y a otra para preparar el endometrio del útero para la implantación del embrión.

En el siguiente esquema mostramos cómo es el cronograma de aplicación del método ROPA que aplicamos en Lesmaternity MHC Barcelona:método ROPA